Duelo nacional: Murió el Indio Solari, la voz eterna del Rock

El mítico cantante y compositor falleció a los 77 años tras batallar contra el Parkinson. Creador de un fenómeno cultural único en el mundo y dueño del pogo más grande de la historia, su partida deja un vacío imborrable en el corazón del rock argentino.
Cultura y Espectáculos05 de junio de 2026Miguela Lucía PortalesMiguela Lucía Portales

La cultura y la música argentina se visten de luto absoluto. Este viernes por la mañana se confirmó el fallecimiento de Carlos Alberto "El Indio" Solari, a los 77 años. El máximo ícono de la contracultura local, cantante, compositor y líder de un fenómeno sociológico sin precedentes en la historia del espectáculo en español, falleció en su residencia de Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó, tras convivir durante una década con la enfermedad de Parkinson.

Las primeras informaciones indican que el deceso se produjo tras sufrir una descompensación. La noticia provocó de inmediato un impacto masivo que paralizó los portales de noticias y las redes sociales, transformándose en un acontecimiento histórico.

Minutos después del mediodía, su entorno íntimo publicó un desgarrador texto en su cuenta oficial de Instagram (@indiosolaritoficial) para confirmar la partida del artista. “La noticia más triste, esa que hubiésemos querido no dar nunca, es cierta. Nuestro amado Indio —su cuerpo, su manifestación física— ya no está. No hay forma de expresar nuestro dolor, ni hace falta: es el mismo que sienten ustedes”, reza el inicio del comunicado familiar, donde además confirmaron que tras una ceremonia íntima se organizará una despedida pública para sus fieles.

Un fenómeno religioso y la despedida de Skay

El impacto de la pérdida trascendió rápidamente la esfera musical. Uno de los mensajes más conmovedores de la jornada llegó por parte de Skay Beilinson, guitarrista y cofundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, quien despidió a su eterno compañero de ruta con una frase corta pero cargada de historia: “Buen viaje, mi querido amigo”.

Nacido en Paraná en 1949 y criado en La Plata, Solari fundó junto a Beilinson a mediados de los años 70 una de las bandas más influyentes de Latinoamérica. Al frente de Los Redondos, y apuntalados por la gestión independiente de la "Negra" Poly, esquivaron los circuitos tradicionales de la industria discográfica y construyeron una mística basada en la autogestión, la poesía críptica y un lazo inquebrantable con su público. Discos como Oktubre, Un baión para el ojo idiota o Luzbelito se convirtieron en el ADN de varias generaciones.

Tras la disolución de la banda en 2001, su carrera solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado no hizo más que agigantar la leyenda. Sus conciertos masivos en ciudades como Tandil, Olavarría, Gualeguaychú y Mendoza rompieron récords mundiales de convocatoria para el rock, congregando a más de 250.000 personas en lo que popularmente se bautizó como "la misa ricotera", el pogo más grande del mundo.

El tramo final

El Indio había hecho pública su batalla contra la salud el 12 de marzo de 2016 sobre el escenario de Tandil, cuando de cara a la multitud pronunció su recordada frase: “Mr. Parkinson me anda pisando los talones”. Aquella dolencia lo alejó definitivamente de los escenarios presenciales tras el trágico show de Olavarría en 2017, aunque se mantuvo activo artísticamente grabando en estudio mediante tecnología virtual y lanzando proyectos como El Míster y los Marsupiales Extintos.

Mientras los fanáticos ya comienzan a autoconvocarse en puntos neurálgicos como la Plaza de Mayo para cantar sus himnos a modo de homenaje, el comunicado de la familia cierra con un pedido que resume la filosofía de cuidado comunitario que el cantante pregonó durante toda su vida: “Mientras tanto, lloremos como corresponde, escuchemos sus canciones y, sobre todo, cuidémonos entre nosotros, como él nos enseñó”.

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