Cruces por la seguridad: intendentes se unen para que los policías formados en el interior no terminen en el Conurbano

Tras el crimen de un oficial del interior en el Conurbano, jefes comunales de la región renuevan el reclamo para que los egresados presten servicio en sus ciudades.
Política y Economía26 de julio de 2026Leandro German SosaLeandro German Sosa

El trágico asesinato del oficial Alan Molina, un joven de 26 años oriundo de Tres Arroyos que perdió la vida en cumplimiento del deber en el barrio Fuerte Apache (Tres de Febrero), volvió a encender una vieja e histórica polémica en la provincia de Buenos Aires. Intendentes de diversos signos políticos alzaron la voz para reclamar que los egresados de la escuela descentralizada Juan Vucetich queden asignados a sus distritos de origen.

El intendente de Tres Arroyos, Pablo Garate, expresó el dolor de su comunidad y reabrió la discusión: “Desde hace años venimos planteando que muchos chicos salen de la escuela y nos gustaría que pudieran trabajar acá. No comprendemos por qué se maneja de esta manera cuando también hacen falta policías en nuestra ciudad”.

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La idea es volver a mantener a los nuevos policías en sus distritos

El reclamo se extiende en la Quinta Sección

La problemática no es ajena a la Quinta Sección ni al Partido de La Costa. El intendente de Magdalena, Lisandro Hourcade, se sumó fuertemente al planteo y expuso el esfuerzo logístico y económico que realizan las administraciones municipales para la formación de los cadetes, un esfuerzo que luego no se traduce en mayor seguridad para sus propios vecinos.

“Nosotros los formamos y terminan en el Conurbano”, criticó el jefe comunal. Explicó que los municipios invierten recursos y sostienen el transporte de los aspirantes con la expectativa de reforzar la prevención local. "Después terminan trabajando en La Costa o el Conurbano y nunca regresan al pueblo”, detalló sobre el destino habitual que reciben las camadas bonaerenses. Según precisó, en su distrito cuentan con más de 60 jóvenes recibidos en los últimos seis años que actualmente prestan servicios lejos de sus hogares.

Impacto en la Legislatura y el descontento regional

Esta centralización de las fuerzas de seguridad en los puntos más conflictivos del Gran Buenos Aires genera un doble perjuicio en el interior: desguarnece la prevención en las localidades chicas y desalienta la inscripción de nuevos agentes debido al desarraigo y los costos de los traslados.

La controversia ya escaló al ámbito legislativo. El diputado y excomisario Maximiliano Bondarenko cuestionó la falta de experiencia con la que se envía a los efectivos a zonas de alto riesgo: “¿En qué cabeza cabe destinar a un policía con apenas unos meses de experiencia a uno de los barrios más peligrosos de la provincia?”. La tensión en los territorios es alta y replica medidas extremas del pasado reciente, como ocurrió en Pergamino, donde la intendencia cerró su escuela policial ante la falta de devolución de efectivos por parte del Ministerio de Seguridad bonaerense.

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